Cadena de supermercados mejora la satisfacción de sus clientes con el cambio en la logística de etiquetas

LA HISTORIA

Una gran red minorista imprime actualmente todas las etiquetas con los precios de los productos de manera centralizada en sus Centros de distribución. Después, envía las etiquetas a las unidades en los mismos camiones que reponen el stock de las tiendas.

Los productos se entregan en las tiendas a diario y cada semana se actualizan los precios y la impresión de las etiquetas. Considerando que el proceso de aprovisionamiento de las tiendas tarda tres días en promedio, esa logística termina impactando negativamente la experiencia del cliente durante las compras. Eso porque, muchas veces, el precio del producto en los estantes está diferente del registrado en el sistema del cajero. Además, la distribución de las etiquetas no se hace de forma exacta y precisa, lo cual genera confusión y hace que algunos productos se queden sin precio – en el caso de que alguna etiqueta se rompa o se pierda en todo el proceso.

La impresión de algunas etiquetas en las tiendas se puede hacer usando la impresora térmica, pero, al ser un proceso muy costoso y no escalable, se utiliza solo en emergencias. Eso quiere decir que la impresión centralizada también dificulta la administración de promociones, ya que los Centros de distribución se tienen que programar para enviar las etiquetas algunos días antes.

Para cambiar esta situación, la cadena minorista eligió a Logicalis para proponer soluciones para reducir el tiempo de impresión de las etiquetas y posibilitar una mejor administración de los precios en los estantes.

LA SOLUCIÓN 

Como solución, Logicalis propuso la idea de imprimir las etiquetas en cada una de las tiendas. Así, las impresiones se dejarán de hacer en los Centros de distribución y pasarán a hacerse en cada unidad. Ese cambio facilitará la modificación semanal y diaria de los precios y la reposición de etiquetas perdidas, además de reducir los casos de diferencia entre el precio en los estantes y en el cajero.

Además, usando Kaizala, una aplicación móvil de Microsoft, será posible consultar los precios leyendo el código de barras con el propio smartphone. Esta funcionalidad permite realizar una auditoría de precios consultando los valores por sección, familia y subfamilia. En el caso de que haya divergencia de valor entre los estantes y el cajero, se podrá emitir un informe de divergencias para mejor control y preparar nuevas etiquetas para corregir la diferencia. 

LOS BENEFICIOS

Con la solución propuesta, el cliente podrá reducir la insatisfacción de sus clientes con la cuestión de la diferencia de valores entre los estantes y el cajero, además de dejar de perder ventas por falta de información de precios en los estantes y mejorar su proceso de administración de promociones y precios.